Roma

Al igual que sucedía con Grecia, tampoco se conocen dibujos realizados en Roma. Como en otras actividades (escultura, pintura y arquitectura) los romanos imitaron a los griegos, pero introdujeron además un nuevo ingrediente: el sentido práctico, sentido que presidiría todas sus creaciones y se antepondría a la pura belleza idealista de los griegos. Roma jalonó su imperio de vías y acueductos y le dio gran importancia al retrato. Sus emperadores promovieron el arte como un medio de propaganda no como un fin en sí mismo. En este contexto la pintura tenía carácter decorativo: pintura mural.
Probablemente se practicaría el dibujo del natural con asidua frecuencia, dada la importancia que se le dio al retrato.
Observando los murales de las ciudades de Herculano y Pompeya, aun se puede advertir la similitud entre los rasgos de los personajes representados y los de los pobladores de las ciudades italianas de la actualidad. En cuanto a la técnica, las pinturas solían ser realizadas con ceras, es decir, a la encáustica. Los dibujos debieron ser efectuados, como en Grecia, con puntas de plata o de plomo, sobre pergaminos o tablillas de madera preparadas con polvo de hueso, procedimiento éste descrito por Plinio en su Historia Natural y por Cennino Cennini en su Libro dell’arte (manual para artistas) un milenio después (1390).

Bodas Aldobrandini

Además del retrato y de otros temas como los Misterios dionisíacos desarrollados en Pompeya y las Bodas Aldobrandini descubiertas en Roma (museo Vaticano), se cultivó un arte naturalista con motivos de árboles, follaje, frutos y pájaros, iniciándose así (y perdiéndose por mucho tiempo) el cultivo del bodegón y del paisaje, de que son testimonio los paisajes de Villa Livia , en Roma y la fuente de vidrio y frutas del Museo Metropolitano.

Bodegón

Bodegón con pájaro

Misterios dionisiacos
Fecha:Siglo I a.C.
Características:

La Sala de la Iniciación de la Villa de los Misterios de Pompeya aparece decorada con un friso corrido que representa escenas en torno a un mismo tema central: la boda entre Dionisos y Ariadna. Parece que este friso es una copia de dos originales áticos de una calidad artística admirable. Se conserva magníficamente gracias a la técnica utilizada a base de colores mezclados con cera sobre un enlucido seco.


Pintura Romana. Museo de Mérida, Badajoz